En esta pareja de pinturas se presenta la disposición aparentemente arbitraria de los bodegones de Carlo Magini de objetos de cocina de uso cotidiano y sencillas viandas.
Tras los análisis de Longhi en los años cincuenta del siglo XX, el pintor es considerado uno de los mayores naturalistas del siglo XVIII. En todas sus obras, la colocación de los objetos y las viandas es atenta y refinada, de manera que subraya simultáneamente tanto la diversidad de las superficies y los materiales como el juego de las formas.
En las obras de Magini, como en particular en las aquí expuestas, la luz es clara y fuerte, de manera que delimita nítidamente los objetos, pero al mismo tiempo nunca es demasiado intensa como para hacerles perder la tridimensionalidad.
Alto 75 cm, ancho 160 cm.
Cada pintura de nuestra Galería se vende acompañada de un certificado de autenticidad emitido por un Perito del Tribunal y de la CCIAA de Génova.