"Judith con la cabeza de Holofernes"
Ámbito lombardo/círculo de Romanino, finales del siglo XVI, principios del XVII
Óleo sobre lienzo con reentelado
Marco reciente: 116 x 98 cm
Lienzo: 83,5 x 102 cm
La obra representa el episodio bíblico de Judith, heroína del Antiguo Testamento, inmediatamente posterior a la decapitación del general asirio Holofernes.
La protagonista, situada en el centro de la composición, sostiene un plato con la cabeza cortada del enemigo. Su rostro, vuelto hacia el observador, se caracteriza por una expresión intensa y reflexiva, alejada de cualquier énfasis celebratorio.
A su derecha aparece una figura femenina anciana, identificable con la criada Abra, presencia tradicional en el relato bíblico.
Al fondo, sumida en la sombra, se vislumbra una figura masculina secundaria que contribuye a la profundidad espacial y a la atmósfera recogida e inquieta de la escena.
La obra se distingue por la fuerte tensión psicológica de los personajes, donde emergen rostros realistas, a veces marcados y alejados de una belleza idealizada, con el uso de una luz densa e irregular combinada con sombra.
Tales elementos sugieren un lenguaje pictórico más áspero, terrenal y dramático, reconducible al naturalismo lombardo.
Judith no se representa como una heroína triunfante, sino como una figura moralmente consciente, agobiada por el peso de la acción recién cometida.
La ausencia de gestos teatrales y la expresión pensativa de la protagonista transforman la escena en una reflexión sobre la responsabilidad, la violencia necesaria y el sacrificio individual.
La intensa caracterización psicológica, la representación realista de los rostros y el tratamiento de la luz y la materia pictórica sugieren una mayor cercanía al lenguaje de Girolamo Romanino o de su círculo.
Por lo tanto, se propone una atribución a un pintor lombardo cercano a Girolamo Romano o su seguidor, activo entre finales del siglo XVI y principios del XVII.