Procedencia: Antigua Fundación San Giovanni Battista, Génova
Dimensión: Altura cm. 120 anchura cm. 166
La obra se inscribe en el período de plena madurez del artista, que entre finales del siglo XVII y principios del XVIII influyó profundamente en el arte ligur. El tema tratado es el momento de contemplación y penitencia de San Jerónimo, una escena que evoca su vida eremítica en el desierto, tal como se narra en las Escrituras.
El artista muestra a San Jerónimo en el desierto, rodeado de una naturaleza salvaje y majestuosa, en una expresión de profunda meditación y soledad, típica de la tradición religiosa de la época. El pintor, con su técnica refinada, utiliza tonos cálidos y vibrantes que exaltan la dramaticidad de la escena. La figura del santo está esculpida en la luz, evidenciando su soledad y su relación con Dios, a través del contraste entre la figura central y el fondo dinámico. La parte inferior del cuadro, con el león que simboliza la fuerza y la protección divina, es una referencia clásica e iconográfica que añade una dimensión espiritual a la obra.
El lienzo también se distingue por la técnica ejecutiva de De Ferrari, conocido por su capacidad de dar volumen y dinamismo a las figuras, confiriéndoles una energía palpable. La representación pictórica de los detalles, como los pliegues de las vestiduras y el paisaje árido que envuelve al santo, demuestra la maestría del artista en el uso de la luz y de la textura.