Refinada y única pintura al óleo sobre tabla de madera maciza de nogal, con fondo de oro puro, que representa una Virgen con el Niño y el jilguero. Es un ejemplo típico de la pintura devocional italiana y toscana, que representa a la Virgen, con la cabeza inclinada hacia su hijo, sosteniendo al niño Jesús con una mano, retratado de pie, con un torso casi adulto y ceñido por una túnica roja que deja su pecho al descubierto. Una particularidad de esta representación es la presencia del jilguero, que la Virgen tiene en la otra mano; además, el pájaro está atado a un hilo que el niño Jesús tiene en la mano. No es casualidad que se represente el jilguero, ya que es un presagio de la pasión de Cristo. Igualmente exquisitas y refinadas son las decoraciones a punzón, con pequeños círculos o motivos grabados en el oro, presentes tanto en las aureolas como en las decoraciones de las vestimentas. Probablemente, la tabla nació como tabernáculo, de ahí también su forma de cúspide, y ha sufrido restauraciones conservativas en el último siglo. Se trata de una obra de gran gusto y elegancia, capaz de aportar un toque de antigüedad a cualquier ambiente. La pintura también está provista de certificado de exportación. Por las técnicas estilísticas de representación, esta espléndida obra es atribuible a la escuela sienesa de Lippo Menni, datable alrededor de principios del siglo XV.
Medidas: Al x An x P 53 x 28 x 2,5 cm