Importante pala de altar de madera tallada, de producción veneciana, datable entre finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, posteriormente adaptada como espejo. La estructura, de notables dimensiones y fuerte impacto escenográfico, presenta un elegante desarrollo en arco en la parte superior, típico de las palas de altar destinadas a altares laterales. Todo el marco está ricamente tallado con motivos vegetales y dorado con pan de oro fino, con una elaboración cuidadosa y profunda, que confiere movimiento y plasticidad al conjunto. El lateral del marco conserva la preparación de bolo naranja visible, no recubierta de dorado, elemento coherente con una colocación arquitectónica original adosada a la pared o insertada en un altar, donde las partes laterales no estaban destinadas a la vista. Este detalle técnico refuerza la hipótesis de un encargo eclesiástico y de una realización pensada para un contexto litúrgico. El espejo presenta signos normales de la edad, entre ellos leves abrasiones y pequeños asentamientos estructurales de la madera; el dorado en la parte inferior aparece en parte retomado en época sucesiva, probablemente debido al desgaste debido al uso, sin comprometer la armonía global de la obra. Objeto de gran encanto y presencia, ideal como espejo monumental o elemento arquitectónico decorativo, capaz de valorizar ambientes de representación, galerías o residencias históricas.