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Madonna con el Niño entre Santa Catalina de Alejandría, Santa Bárbara y ángeles festivos

Codice: 404245
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Época: Siglo XVI
Categoría: religiosa
Expositor
Andrisani Dott. Federico
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Corso Vittorio Emanuele II 94, Padova (PD (Padova)), Italia
+393474842906
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http://www.federicoandrisani.it/
Madonna con el Niño entre Santa Catalina de Alejandría, Santa Bárbara y ángeles festivos  Traducido
Descripción:
Madonna con el Niño entre Santa Catalina de Alejandría, Santa Bárbara y ángeles festivos Época: Finales del siglo XVI Atribución: Escuela de Amberes Técnica: Óleo sobre tabla Marco: Antiguo en madera dorada Medidas: 70 x 105 cm Esta espléndida pintura al óleo sobre tabla, atribuida a la escuela de Amberes de finales del siglo XVI, representa a la Madonna con el Niño Jesús en el trono, rodeada por Santa Catalina de Alejandría y Santa Bárbara, junto con un coro de ángeles festivos. La iconografía es típica de la tradición religiosa flamenca, caracterizada por una ejecución meticulosa de los detalles, cromías vívidas y una atmósfera solemne y sagrada. La Madonna, en el centro de la composición, está representada con una belleza dulce y espiritual, envuelta en un manto azul y rojo, mientras sostiene al Niño Jesús sobre sus rodillas. El Niño está representado en actitud de bendición, rodeado de un aura de luz divina que simboliza su naturaleza salvífica. A la izquierda de la Virgen encontramos a Santa Catalina de Alejandría, reconocible por la corona y la palma del martirio, símbolos de su realeza y de su sacrificio. A la derecha se erige Santa Bárbara, con la torre simbólica que hace referencia a su martirio y a su estatus de patrona contra los rayos y las explosiones. Sobre la escena, ángeles revolotean en el cielo, esparciendo pétalos de flores, celebrando la gloria del Cielo y contribuyendo a crear una atmósfera de júbilo y alegría divina. La paleta cromática, rica en tonalidades doradas, rojas y verdes, confiere a la obra una vivacidad típica de la pintura flamenca, mientras que los drapeados ricos y voluminosos añaden un fuerte sentido de movimiento. Esta obra representa un refinado ejemplo de la escuela de Amberes, donde la combinación de sacralidad, elegancia formal y colores brillantes crea una imagen de gran fuerza espiritual y artística. Perfecta para una colección privada de arte sacro o para la decoración de un ambiente litúrgico, la obra expresa al máximo la intensidad emocional y la profundidad devocional de la pintura flamenca del tardío Renacimiento.  Traducido