Siglo XVII, Escuela Española
Anunciación
Óleo sobre tabla, cm 54,5 x 46
Con marco cm 69 x 62
En esta Anunciación, el arcángel Gabriel se presenta como portador de un simbolismo innovador, raramente adoptado: en lugar del tradicional lirio virginal, el enviado divino muestra a la Virgen una preciosa corona dorada con la calota forrada en azul noche, sobre la cual resplandece el sol, símbolo de la divina concepción. El descenso contemporáneo del Espíritu Santo desde el cielo, que el arcángel indica, contribuye a explicitar el papel de María como futura Reina de los Cielos en cuanto mater Dei. El instante figurado es aquel en que la Virgen, al ver acercarse al arcángel, percibe su ardiente espíritu y baja la mirada, incapaz de soportar tanta belleza divina. La única alusión concreta al contexto cotidiano es el atril con el volumen que María estaba leyendo cándidamente, dejado a medias para Gabriel, y el gracioso jarrón de bronce sobre el pedestal, embellecido con delicadas rosas y una ramita de lirio.
La línea de dibujo afectadamente esfumada y el colorismo brillante permiten acercar esta tabla a la producción seiscientos española. La particular elección de los ropajes que lleva el arcángel, preciosamente abullonados y con un específico doblez decorativamente elaborado al final de la manga, resulta un indicio más del contexto cultural de referencia. El siglo XVII fue nombrado por la crítica histórico-artística española el Siglo de Oro de la pintura nacional, en razón del temporal aislamiento cultural del territorio, consecuencia del agudizamiento del fervor religioso. El contexto artístico no dejó de recibir modelos de las cercanas Italia y Flandes, sin embargo, en este período se codificó ese lenguaje de fuerte expresión plástica que caracteriza también la presente obra. Basta recordar el trabajo coral de la más importante facción artística en el monasterio de El Escorial, deseado por Felipe II como santuario del arte contrarreformista, que determinó una alineación del gusto principal.
Considérese a tal propósito la Anunciación realizada por Bartolomé Esteban Murillo en 1660 aproximadamente, hoy conservada en las colecciones del Prado. La tela, que fue adquirida en 1729 para celebrar el matrimonio entre Isabel de Farnesio y Felipe V rey de España, es sintomática de la efervescente temporada barroca española, que aquí reproduce los mismos efectos figurativos. Igualmente se recuerde la Anunciación realizada por Francisco de Zurbarán (1598-1664), entre 1638-1639, hoy conservada en el Museo de Grenoble.
El objeto está en buen estado de conservación