Apertura ricerca...

Giovanni Michele Graneri (Turín 1708-1762), Campesinos bailando frente a la taberna

Codice: 380536
Aggiungi ai preferiti
Autor: Giovanni Michele Graneri
Época: Primera mitad del siglo XVIII
Categoría: escena animada
Expositor
Brozzetti Antichità
Ver todos los artículos del vendedor
Via Vittorio Emanuele 42/A, Cherasco (CN (Cuneo)), Italia
Andrea +39 348 4935001
http://brozzettiantichita.com
Giovanni Michele Graneri (Turín 1708-1762), Campesinos bailando frente a la taberna  Traducido
Descripción:
Giovanni Michele Graneri (Turín 1708-1762) Campesinos bailando frente a la taberna Óleo sobre lienzo, Medidas: cm L 143 x H 161 Precio: negociación reservada Objeto acompañado de certificado de autenticidad y peritaje (descargable al final de la página) El cuadro, realizado al óleo sobre lienzo, representa un momento de fiesta donde algunos campesinos o gente del pueblo bailan y beben frente a una taberna. El estilo y la calidad indican la autoría de un conocido bambocciante piamontés: Giovanni Michele Graneri, uno de los protagonistas de la fecunda temporada saboyana de este género pictórico. Graneri fue por un cierto tiempo un paralelo y luego continuador de la obra del jefe de escuela Pietro Domenico Ollivero, de quien, según las fuentes contemporáneas, fue alumno. Los personajes representados, como el grupo de danzantes en círculo, el anciano con el bastón, el tocador de fagot, el campesino borracho que duerme sobre la barrica y algunos observadores que se asoman desde las puertas, las ventanas o los balcones, son característicos de este género de representación que se define como “bambocciata”. La bambocciata es un género de pintura que tiene como objetivo representar, con vivacidad figurativa y con animados efectos de luz y de color, escenas populares de calle, de tabernas, de mercado, de gitanos, en abierto contraste con la gran pintura oficial barroca. Se difundió ampliamente a lo largo de todo el siglo XVIII y en Piamonte, entre los mayores exponentes recordamos precisamente a Pietro Domenico Ollivero (Turín, 1679 - 1755) y Giovanni Michele Graneri (Turín, 1708-1762). La forma cóncava en el lado inferior del bastidor sugiere que el lienzo fue originalmente colocado en una boiserie en ambientes áulicos de un palacio nobiliario. Giovanni Michele Graneri nació en Turín el 28 de septiembre de 1708 en una familia de modestas condiciones económicas. El 21 de agosto de 1747 se casó con la turinesa Francesca Margherita Canicoschi de la cual tuvo tres hijos y una hija. Murió el 26 de febrero de 1762. Las primeras obras datadas que conocemos se remontan solamente a 1738, y probablemente su obra más conocida es el gran lienzo con el Mercado de la Plaza San Carlo de 1752 (Turín, Museo Cívico de Arte Antiguo), en el que destaca una acuradísima descripción de la plaza, tal que le acredita dotes de vedutista, reafirmadas luego en el otro gran lienzo que representa el Mercado de la Plaza de las Hierbas (Sarasota, Florida, John and Mable Ringling Museum). Las fuentes del siglo XVIII lo dicen alumno de Pietro Domenico Ollivero, el más importante y famoso pintor de escenas de género en Turín, y los cuadros juveniles de Graneri se resienten fuertemente la influencia tanto en la disposición general, como en la representación de las figuras. Como Ollivero también Graneri se inserta en la línea de la pintura de los bamboccianti que en Turín había sido conocida a través de la obra tanto de Jan Miel a mediados del siglo XVII como con los cuadros de otros pintores flamencos, como David Teniers, detto il Giovane. El pintor denuncia conocimiento de visu de algunas estampas de grabados en cobre extraídos de obras de David Teniers, del que extrae numerosos motivos y sujetos; sin embargo, de ellas extrae solo algún elemento. Graneri de hecho practica sofisticadas lecturas de obras ajenas, presentando interpretaciones personales. Absorbe del Teniers, y de Ollivero, ciertas arquitecturas que tienen una inspiración nórdica, la disposición de la escena, el anciano mendicante con el bastón, el sujeto apoyado o dormido en la barrica, los personajes que danzan, el ineludible perro, un sujeto que se asoma a la ventana. Graneri se preocupa, además, de representar la real vivacidad de la escena con colores encendidos y particulares divertidos, sin detenerse demasiado en las fisonomías de las figuras, que son similares entre sí. A diferencia de Ollivero, el pintor no quiere meditar sobre las vicisitudes humanas que describe, sino divertirse y representar con ironía la vida que le transcurre alrededor, exasperando a veces ciertos aspectos hasta su deformación. Las obras de Graneri se distinguen por la riqueza de figuras con miradas ingeniosas, escenas de género y personajes dedicados a acciones de la vida cotidiana que el autor restituye con frescura y magistral atención. Sus obras testimonian la riqueza y la variedad social que era posible encontrar en la Turín de los Saboya y son consideradas valiosos documentos artísticos así como fuentes históricas de notable importancia. Carlotta Venegoni  Traducido