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Guglielmo Caccia detto il Moncalvo (Montabone 1568 – Moncalvo 1625), Coronación de la Virgen VENDIDO

Codice: 326472
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Autor: Guglielmo Caccia detto il Moncalvo
Época: Siglo XVI
Categoría: religiosa
Expositor
Galleria Giamblanco
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Via Giovanni Giolitti 39, Torino (TO (Torino)), Italia
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Guglielmo Caccia detto il Moncalvo (Montabone 1568 – Moncalvo 1625), Coronación de la Virgen VENDIDO  Traducido
Descripción:
Guglielmo Caccia detto il Moncalvo (Montabone 1568 – Moncalvo 1625) Coronación de la Virgen Siglo XVI Óleo sobre lienzo, 116 x 82,5 cm CACCIA, Guglielmo, llamado il Moncalvo. – Hijo de Giovanni Battista y de una Margherita, no está documentada por ningún documento la fecha de nacimiento en Montabone (Acqui), pero la (1568) referida por Orlandi ya en 1704 parece digna de fe, incluso teniendo en cuenta que las primeras obras de C., en Guarene, son de 1585 y que su matrimonio con Laura Oliva, hija del pintor Ambrogio Oliva, tuvo lugar el 6 de noviembre de 1589. La pala de la Anunciación en la Annunciata de Guarene y la Madonna y santos en S. Michele, siempre en la misma localidad, confirman lo que ya se podía sospechar en base a las actas de matrimonio: C. inició su carrera de pintor en el modesto ambiente artístico casalese. Más tarde, alrededor de 1590, en coincidencia con los primeros trabajos en el Sacro Monte de Crea (capilla de la Presentación de la Virgen al templo), muestra haber desplazado su atención hacia la escuela vercellese, y esta su actualización estilística se hará aún más evidente en las obras datadas o datables en 1593. En abril cae la Crucifixión de la parroquial de Calliano, en julio la decoración al fresco de la capilla del Rosario en S. Michele en Candia Lomellina (bajo el patronato de la noble familia Confalonieri) y en sucesión se colocará la decoración de la capilla de la Natividad de la Virgen al Sacro Monte de Crea, encargada por Vincenzo I Gonzaga y terminada precisamente en 1593. Del mismo año, o de poco más tardía, se puede considerar la tela con una Alegoría franciscana en S. Francesco en Moncalvo, derivada iconográficamente de un grabado de Agostino Carracci. El 10 de diciembre de 1593 C. adquiere una casa en Moncalvo, y este es el primer indicio seguro de su traslado al centro de donde derivará el afortunado sobrenombre. La pala datada en 1595 de la parroquial de Grana (Madonna con el Niño, santos y dos donantes de la familia De Alessi) indica un ulterior desarrollo del estilo cacciano probablemente determinado por un viaje a Bolonia para conocer las obras juveniles de los Carracci: los colores se han vuelto más transparentes y las gamas más sutilmente graduadas; también la persuasividad de los sentimientos conoce una nueva profundización. El éxito de esta manera inédita para el Piemonte está documentado, el año siguiente, por el acta de comisión para una pala destinada a Larizzate (ahora perdida) de la que resulta que el artista era considerado muy superior a los herederos del taller de Bernardino Lanino; perdido está también un S. Rocco, datado en 1599, ya conservado en la sacristía de S. Francesco en Moncalvo. Dado que es falsa la fecha MDC colocada tardíamente a la Madonna del Rosario de la parroquial de Solero Alessandrino, es necesario llegar hasta las palas de la parroquial de Cioccaro (Madonna, santos y donantes; Madonna del Rosario) para identificar nuevamente a C. en obras seguramente datadas (1602): son dos telas que se sitúan en la línea de la nueva naturalidad devota, ya seguida en la pala de Grana, desarrollando los principios también con apoyos directos a G. Ferrari y quizás al Cerano joven. Para los años sucesivos, después de 1602 hasta 1606, la cronología sufre alguna oscilación por varias confusiones, antiguas y modernas, a propósito de fechas, documentos y obras dudosas. Puntos firmes de absoluta certeza podían ser el S. Giovanni Battista, pintado al fresco en 1603 en S. Giovanni en Moncalvo, y la Madonna con el Niño en la fachada de una casa privada de Chieri (via Tana, 22), que lleva la fecha 1605; desafortunadamente el primero está gravemente desfigurado por una restauración de 1713 y la segunda es legible solo parcialmente por los daños sufridos. Los documentos privados de estos años nos dicen que en 1602 y en 1604 C. adquiere inmuebles y realiza operaciones financieras en Moncalvo, pero ya en 1605 encontramos registrado un pago suyo por trabajos realizados en Turín, en el palacio del Viboccone ahora destruido. No es más que el primero de una larga serie de pagos turineses que durarán por todo 1606 y 1607 y se agotarán solo con junio de 1608. Excluido el pago de 1605, todos los demás se refieren a trabajos en el actual palacio Madama y a la decoración de la gran galería deseada por Carlo Emanuele I para unir el palacio Madama mismo al nuevo palacio ducal. El proyecto de la galería había sido definido por F. Zuccari en octubre de 1605, pero es de notar que por la suma de dinero recibida y por ciertas afirmaciones de los documentos C. no actuó solamente como colaborador en segundo orden, sino como coprotagonista, y fue luego capaz de llevar a cumplimiento la obra después de la partida del Zuccari mismo (antes de terminar 1607). Nada ha quedado de la galería, si no quizás un dibujo ahora en la Biblioteca Reale de Turín (cat. Bertini, 1958, n. 262), pero las coincidencias con las descripciones antiguas, las características de estilo aún individualizables en la Madonna de 1605 en Chieri y ciertas reconocibles relaciones con la última producción del Zuccari en Roma consienten componer un grupo homogéneo de obras para colocar en los años de la estancia turinesa de Caccia. En primer lugar hay que citar la bóveda de casa Tizzoni en Vercelli pintada al fresco con temas mitológicos muy cercanos a los descritos en el palacio del Viboccone. Afines a estos frescos son la Natividad del Bautista en la Cofradía de S. Giovanni en Casalcermelli (firmada y de la que resta un dibujo en Brera, n. 7/126), la Natividad de la Virgen al fresco ya en el convento de la Misericordia en Cuneo y ahora en la local Cassa di Risparmio, la Inmaculada Concepción en S. Francesco en Acqui y el Cristo clavado a la cruz en S. Bernardino en Vercelli. Siguen inmediatamente la Madonna del Rosario de la parroquial de Pontestura (datada en 1606), el S. Francesco delante del Crucifijo en S. Pietro en Villanova d’Asti (datado en 1608), las lunetas con Historias de s. Nicola da Tolentino al Museo civico de Casale Monferrato (1607?) y dos dibujos con Historias de la infancia de S. Francesco a la Biblioteca Reale de Turín (cat. Bertini, nn. 249, 250), para conectar con otro ciclo casalese recordado confusamente por las fuentes. Después de 1608 los términos de referencia para la biografía de C., vuelto a Moncalvo, se hacen aún más inciertos por la falta absoluta de obras datadas o datables y por la enorme ampliación de su actividad. Se encuentra algún apoyo concreto solo después de 1613, porque podemos documentar que la capilla de S. Carlo Borromeo en S. Marco en Novara y el coro de esta misma iglesia fueron cumplidos entre octubre de 1613 y abril de 1615, mientras siguen a rueda, entre 1615 y 1616, los trabajos en el coro de S. Domenico en Chieri. Entre 1608 y 1613 se podría intentar colocar las pinturas más famosas, que desarrollan con mayor seguridad de dibujo y riqueza cromática las premisas de las obras zuccarescas, pero que ya tienden a formular en sigla la manera cacciana. Se trata del S. Francesco de la parroquial de Rosasco, del S. Rocco en S. Rocco en Moncalvo, del Martirio de s. Stefano en Testico, de la Resurrección en la catedral de Asti, de las seis grandes telas en S. Michele en Casale Monferrato (dos dibujos preparatorios en la Bibl. Reale de Turín, cat. Bertini, n. 252, y National Gallery de Edimburgo, n. 3161), de las dos Historias de s. Matteo en S. Paolo en Casale, de la gran pala del Rosario en S. Salvatore Monferrato y finalmente de las palas de S. Tommaso y de S. Giacinto en Santa Croce en Boscomarengo. Junto a los trabajos de Chieri y de Novara, y a ulterior confirmación de la fortuna de C., serán aún para recordar las Historias de la Virgen en la catedral de Alessandria (excluida la Anunciación que es más tardía) y un consistente grupo de obras de devoción privada, entre las que sobresalen la Madonna con el Niño y S. Anna en S. Ilario en Casale, la telita análoga en la Pinacoteca Repossi en Chiari y la pequeña Madonna con el Niño sobre cobre del Museo del Castello Sforzesco en Milán. La gran cantidad de trabajos aquí enumerados y otros de interés menor ocupa probablemente a C. también para 1616 y la primera parte de 1617, tanto que él deberá rechazar, precisamente en 1616, las invitaciones a trabajar en los Sacri Monti de Varallo y de Orta. Al final de 1617 lo sabemos en Milán, donde, en fecha 28 de noviembre, da recibo de “completo pago” por los trabajos en la cúpula de S. Vittore al Corpo (la sucesiva decoración en estucos será terminada, en 1619; en las pechinas con los Evangelistas se reconoce la mano del colaborador Daniele Crespi). El estudio de la actividad lombarda no ha sido aún afrontado en detalle, pero se pueden igualmente proporcionar algunas otras indicaciones, además de aquellas sobre S. Vittore. Los frescos en S. Pietro in Gessate (capilla de S. Bruno, en colaboración con Crespi) son inmediatamente sucesivos a 1617; la Adoración de los Magos en S. Alessandro existía ya en 1619, cuando se derrumbó la cúpula de la iglesia dañándola parcialmente; la presencia en Monza del artista es recordada en 1619 por el Borsieri, y son verosimilmente inmediatamente anteriores la Degollación del Bautista en la catedral y las telas ya en S. Agata y ahora en S. Maria al Corrobiolo. El 24 de diciembre de 1618 resulta ya terminada la S. Anna al Carmine de Pavia y en 1619 fue concluida la decoración de la capilla de S. Lucia en S. Michele, siempre en Pavia, que comprende una pala con el Martirio de la santa de mano de Caccia. Por comparaciones estilísticas deberán ser conectadas a estas pinturas también otras obras milanesas sobre las cuales no ha sido posible encontrar indicaciones documentales: las dos telas con S. Pietro y S. Francesco en la iglesia de los SS. Paolo y Barnaba, la decoración con telas y frescos de la sacristía de S. Alessandro (para la Anunciación existe un dibujo preparatorio en Palazzo Rosso en Génova, n. A 1237), las tres telas con S. Gerolamo, Cristo y la Virgen del Tribunal de Provvisione, ahora al Museo del Castello Sforzesco, la decoración con telas y frescos del transepto y del coro de S. Antonio Abate. Exigen además una mención el Martirio de S. Orsola en S. Orsola en Como y la decoración con telas y frescos del interior de S. Maria de Canepanova en Pavia (dibujo preparatorio para dos Sibille en coll. priv. piemontese). Continuando en orden cronológico, pueden seguir entre las otras obras la Madonna del Rosario en la catedral de Valenza Po, ejecutada en Pavia y colocada sobre su altar en febrero de 1620, la Deposición en S. Gaudenzio en Novara, también ya terminada en 1620. El momento milanés deja profunda huella en C. que, en contacto con la cultura triunfante del Cerano, del Morazzone, de los Procaccini, se esfuerza por alinearse en el frente de la elegancia formal y de la refinamiento ejecutivo tardo-manierista. Para la última fase de la actividad de C., después del regreso a la patria al final de 1619, será bueno limitarse a señalar pocas pinturas seguras, desde el momento que la mayor parte de las obras tardías muestra extensos intervenciones de la hija Orsola Maddalena. Además deberá tenerse en cuenta de verosímiles suspensiones de la actividad por graves enfermedades de las que serían prueba los dos testamentos del 8 de noviembre de 1620 y del 29 de agosto de 1622 (cfr. Negri, 1896, pp. 117-119). Está aún muy cercana a la Madonna del Rosario de Valenza la Conversión de s. Paolo en S. Paolo en Casale, a la que deben ser conectadas las dos versiones del tema de S.Michele, conserv. en S. Salvatore Monferrato (iglesia del hospital) y en Mortara (Santa Croce). El término ante quem podría ser el Martirio de S. Maurizio en la iglesia de los capuchinos en Turín, que no puede estar lejos de 1623, fecha del cuadro que le está enfrente, pintado por Cerano. Inmediatamente después deberían alinearse las telas que indican el paso de las preciosas gamas milanesas a aquellas, ahumadas, de los ultimísimos años: el Tobioloe y el ángel de la catedral de Tortona, las cuatro Virtudes de la catedral de Casalmaggiore, la Anunciación en la catedral de Alessandria (donde está conservado también el dibujo preparatorio), la Adoración de los Magos a la Cofradía de los comerciantes de Turín, las Bodas de Caná en el hospital civil de Alessandria (cfr. F. Gasparolo, Un quadro del Vermiglio, en Rivista di storia… prov. di Alessandria, XXXIII [1923], p. 335). A 1624, año sugerido por las fuentes (cfr. Moccagatta, 1962-63, p. 62), puede remontarse el Martirio de s. Paolo en S. Paolo en Casale Monferrato, mientras al año sucesivo pertenecen la Transverberación de s. Teresa en S. Teresa en Turín y la S. Francesca Romana en la iglesia de la Madonna en Moncalvo. Ambas estas telas son recordadas como ya terminadas en el testamento del 5 de noviembre de 1625 (Negri, 1896, pp. 120-122), que menciona también el Martirio de s. Maurizio, ahora en S. Francesco en Moncalvo, como obra no terminada y confiada a la hija Orsola Maddalena para el necesario completamiento. La muerte de C. está registrada en los libros parroquiales de Moncalvo en fecha 13 de noviembre de 1625 (ibid., p. 125) VENDIDO   Traducido