Reloj "de escape" con placa de porcelana pintada que representa a la Duquesa de Berry, c. 1829. De origen francés, realizado en bronce dorado y porcelana pintada. (Publicado en el libro "Nápoles 1836 - Las estancias de la reina madre" de De Luca Editori d'Arte.
En 1831 (ASN, Casa Reale Amministrativa, III inventario, sobre 88) la reina madre retira, con el consentimiento de su real hijo, una serie de muebles y objetos del Palacio Real y de las residencias de Portici y Capodimonte para amueblar su nueva morada. Entre los muchos objetos, de la habitación de Música del Palacio Real se retira "un reloj de sobremesa de bronce dorado con música debajo, de cuatro aires, situada en el pedestal, en la parte delantera de dicho reloj sobre porcelana esmaltada está el retrato de S.A.R. la Duquesa de Berry" (p. 9). El mismo reloj se describe en el Inventario de 1848 (p. 284 v) como un "Reloj de sobremesa de bronce dorado con figura de porcelana al frente, con indicación de la hora de escape, campana de cristal y música en la base, 60 ducados" y se exhibe en la Galería de la planta baja de Villa della Regina, en las estancias previas al llamado Museo.
María Carolina de Borbón-Nápoles, nacida en 1798, Duquesa de Berry desde 1816, era hija del primer matrimonio del rey consorte de Isabel, nacida de su matrimonio con la archiduquesa María Clementina de Austria, fallecida prematuramente. La relación con su madrastra Isabel fue escasa pero buena, tanto que en su habitación de compañía, llamada de los retratos, había un gran retrato de la Duquesa y uno de su hijo el Duque de Burdeos, llamado el "hijo del milagro" por haber nacido pocos meses después de la muerte de su padre, asesinado en el 20.
Las dos damas se conocieron solo en 1829 con ocasión del viaje a España de la pareja napolitana para el matrimonio de la hija María Cristina, y Francisco I, al pasar por Francia, pudo en esa ocasión volver a ver en Grenoble a su hija primogénita y luego reencontrarse aún en París, donde se detuvo mucho tiempo con su consorte, al regreso de Madrid. En esta ocasión se intercambiaron muchos regalos y nos gusta suponer que también este reloj formó parte de ellos. Igualmente podemos suponer que el "glorioso" retrato de la Duquesa, coronada de rosas por un grupo de amorcillos - su haber dado a luz aventuradamente al heredero al trono de Francia la había convertido en un mito borbónico - pueda tener un precedente en esa serie de esos agradables retratos de pequeño formato de los jóvenes Borbones de Francia y España y de los Orleans, realizados por Alexandre Dubois Drahonnet precisamente entre 1828 y 1829, y en parte conservados en Capodimonte, en los que también aparece la misma María Carolina.
Época: Siglo XIX;
Procedencia: Francia;
Medidas: Altura: 59 cm; Anchura 30 cm; Profundidad 13,5 cm.
Condiciones: Óptimo estado;
Documento: Certificado de autenticidad;
Asistencia: Estamos a su disposición para más aclaraciones, información e imágenes;
Envío: Disponible en toda Italia, Europa y el resto del mundo. Precios contenidos, máxima seguridad y trazabilidad completa. (A convenir privadamente).
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Antiquariato Goglia