Escultura en mármol blanco estatuario que representa un busto de niño; el rostro, caracterizado por una dulce expresión, está dirigido hacia el espectador y enmarcado por cabellos cortos; viste una camisola con borde de encaje, hombros descubiertos y un colgante al cuello en forma de cruz; el busto descansa sobre una base circular sobriamente biselada en mármol amarillo de Siena.
Véneto, siglo XIX.
44 cm de alto