Magnífico y elegante espejo en madera tallada y dorada con pan de oro puro. El marco, con forma de arco, está enriquecido con decoraciones geométricas y volutas vegetales que le confieren un toque de clase y sofisticación. El cristal del espejo es original y de la misma época que el marco, garantizando una armonía perfecta. Además, el espejo puede colocarse también en horizontal, ofreciendo versatilidad en la decoración. Este espléndido espejo es capaz de enriquecer cualquier ambiente con gusto y refinamiento. Manufactura italiana de principios del siglo XIX del periodo Carlos X (c. 1820).
Medidas: A x L x P 128 x 103 x 10 cm