Esta pintura del siglo XVII, del período barroco, de la escuela veneciana-rubensiana, representa la historia de Adán y Eva.
En el centro inferior se ve a Adán, desnudo y arrodillado, con el cuerpo vuelto hacia la derecha y la mirada alzada. Detrás de él, a la izquierda, está Eva, parcialmente cubierta de hojas, con los brazos cruzados sobre el pecho en un gesto de pudor. Ambos parecen reaccionar a la presencia divina. En la parte superior derecha aparece Dios Padre, envuelto en un amplio manto dorado-verde. Está suspendido entre las nubes y señala con una mano hacia el árbol del conocimiento, mientras que con la otra parece dirigirse a los dos personajes: el gesto da a la escena un tono de juicio y advertencia. En la parte inferior derecha aparece una serpiente, elemento clave del relato de la tentación. Junto a Eva, a la izquierda, también se nota un pavo real, a menudo símbolo de inmortalidad, vanidad o paraíso, según el contexto.
Dimensiones: 101 x 142 cm, profundidad 8 cm
Precio: 4300 euros