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Escultor de Trapani del siglo XVIII, Crucifixión

Codice: 452054
5.600
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Época: Primera mitad del siglo XVIII
Categoría: Marfiles y jades antiguos
Expositor
Ars Antiqua SRL
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Via Pisacane, 55, Milano (MI (Milano)), Italia
+39 02 29529057
http://www.arsantiquasrl.com
Escultor de Trapani del siglo XVIII, Crucifixión  Traducido
Descripción:
Escultor de Trapani del siglo XVIII Crucifixión Marfil, marco de carey, 14 x 12 cm – con marco, 43 x 32 cm Obra acompañada de certificado CITES Esta preciosa microescultura se presenta como un refinado testimonio de la producción plástica de Trapani del siglo XVIII, un período en el que la artesanía artística siciliana alcanzó cimas de virtuosismo técnico e intensidad expresiva sin igual. La obra, concebida para la devoción doméstica, se custodia dentro de un sólido marco octogonal recubierto de carey marrón, cuya superficie moteada y brillante engasta la escena sagrada. El corazón del cabecero está ocupado por una dramática representación de la Crucifixión, resuelta a través de un hábil ensamblaje de marfil tallado sobre un fondo de terciopelo de color púrpura, que evoca la sangre del sacrificio y confiere profundidad solemne a toda la composición. En el centro domina la figura de Cristo en la cruz, realizada con una meticulosidad anatómica sorprendente a pesar de sus reducidas dimensiones; a sus espaldas, una estructura rocosa simula el Calvario, dotando de un sentido de aspereza naturalista a la escena. A los pies de la cruz se disponen las figuras canónicas del lamento cristiano: María Virgen, captada en una actitud de oración compuesta y dolorosa, María Magdalena arrodillada en un gesto de desesperada devoción y San Juan Apóstol, cuyo paño agitado refleja la agitación interior del momento. El grupo descansa sobre una balaustrada horizontal de madera, que sirve de escenario a este teatro sagrado en miniatura. La parte superior del marco está coronada por un frontispicio de bronce dorado con motivos florales, que también servía como elemento de suspensión. El florecimiento de tales manufacturas en Trapani en el siglo XVIII está estrechamente ligado a la historia económica y social de la ciudad, que gracias a su puerto era encrucijada de intercambios comerciales y materiales exóticos. La disponibilidad de marfil, procedente de las rutas africanas, y de carey, unida a la maestría secular de los talladores de coral locales, permitió el nacimiento de talleres especializados capaces de trabajar con extrema precisión materiales duros y frágiles. Estos escultores, acostumbrados a la minuciosidad necesaria para el coral, trasladaron sus competencias a la microescultura en marfil para satisfacer la demanda de una clientela aristocrática que deseaba objetos preciosos y portátiles para sus oratorios privados. En una época dominada por el fervor barroco, el cabecero no era solo un soporte para la oración, sino un símbolo de estatus social y refinamiento cultural: la combinación de materiales raros y la pericia del tallado servían para estimular la maravilla en el fiel, elevando el espíritu a través de la belleza sensible. La Crucifixión aquí representada encarna perfectamente esta doble función, uniendo el rigor iconográfico de la Contrarreforma a la seducción visual típica del gusto rococó siciliano, haciendo de cada detalle, desde el perizoma de Cristo hasta las manos juntas de la Virgen, un vehículo de intensa espiritualidad y admirable artesanía artística.  Traducido