Santa María Magdalena penitente en el desierto.
La pintura representa a Santa María Magdalena penitente en el desierto, uno de los temas más comunes en la pintura sacra del siglo XVII, símbolo de meditación, redención y desapego de las vanidades terrenales. La obra lleva, abajo a la derecha, un monograma "PVB".
La santa se representa en un momento de profunda meditación espiritual, inmersa en un entorno rocoso que evoca la dimensión eremítica. La presencia de elementos iconográficos típicos, como la calavera y la cruz, alude al tema del memento mori y a la reflexión sobre la caducidad de la vida.
Desde el punto de vista estilístico, la obra se distingue por una cromática vibrante y una pincelada suave y claroscuro, acompañada de un cuidado sentido gráfico, visible especialmente en la construcción de los densos pliegues del drapeado. Estas características permiten ubicar la pintura en el ámbito de la escuela boloñesa de la segunda mitad del siglo XVII.
La obra se enmarca en el contexto de la pintura barroca emiliana, caracterizada por un equilibrado diálogo entre el naturalismo de matriz caravaggesca y la sensibilidad clasicista.
Técnica: óleo sobre lienzo
Dimensiones: 77 × 97 cm
Autor: monogramista "PVB" (firma abajo a la derecha)
Época: segunda mitad del siglo XVII
Restauración: intervención conservadora
Procedencia: colección privada