El cuadro representa a un grupo de viajeros en un vado, ambientado en un paisaje natural animado por una luz suave y atmosférica. La escena, construida con equilibrio narrativo y gusto pictórico, refleja la sensibilidad paisajística romana del período, atenta a la representación de los efectos de luz y a la vitalidad de las figuras.
El óleo sobre lienzo, bien conservado, presenta una composición armoniosa y un cromatismo cálido que realza la profundidad del paisaje y la dimensión narrativa del episodio.
Alto 35 cm, ancho 39 cm