Escultura de madera de deidad oriental, principios del siglo XX, realizada en una esencia dura y pesada con vetas verticales. La escultura en cuestión tiene influencias orientales en las decoraciones talladas del cinturón y la base, así como en el corte almendrado de los ojos; al mismo tiempo, la fisionomía del rostro y el cráneo macrocéfalo remiten al área africana. En esencia, no podemos identificar correctamente la procedencia y la identidad de la escultura, que sin embargo emana una fuerte espiritualidad de su sonrisa esbozada. Por los signos de quemaduras presentes en el flanco izquierdo, suponemos que la estatua fue venerada en un altar privado junto con velas y lamparillas. Proviene de la colección de un viajero milanés y ha sido limpiada y encerada.
Altura: 54,5 cm. - Anchura: 13 cm. - Profundidad: 13 cm.
art. A1473