Elegante escultura revestida en cuero que representa un caballo resoplando. El caballo está apoyado en sus patas traseras, mientras que las delanteras están levantadas en el aire. La silla de montar y las riendas también son de cuero y están perfectamente conservadas, lo que aporta un mayor realismo a la escultura. Se trata de un objeto de gran gusto y refinamiento, capaz de añadir un toque de clase y curiosidad a la decoración de cualquier ambiente. Fabricación italiana de finales del siglo XIX.
Medidas: Al x An x Pr 78 x 60 x 20 cm