Medidas: 64 x 50 cm
Materiales: óleo sobre tabla
Importante pintura realizada con la técnica del óleo sobre tabla, que representa la iconografía sagrada de la Madonna con el Niño y el pequeño San Juan. La obra se distingue por una refinada aplicación pictórica y una gestión de la luz que realza la plasticidad de los rostros y los tonos de piel.
La composición muestra a la Virgen en el centro, caracterizada por un rostro ovalado de gran dulzura, enmarcado por una aureola dorada y adornado con una fina hilera de perlas en el cabello. El Niño Jesús es sostenido con delicadeza, mientras el pequeño San Juan, acompañado por el cordero simbólico, se inclina hacia la figura central en un gesto de devoción. Los contrastes cromáticos entre el rojo intenso del vestido y el azul profundo del manto recuerdan la tradición clásica de la pintura devocional.
La obra es atribuible a los modos de Gerard David, reflejando los cánones estéticos y la sensibilidad formal de la escuela flamenca de Brujas. La precisión en los detalles, como la transparencia de los velos y la representación minuciosa de los rizos de los niños, atestigua el alto nivel cualitativo de la manufactura.
La ejecución se sitúa en un período comprendido entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI, época de máximo esplendor para la producción artística tardomedieval y renacentista de los Países Bajos.
El objeto se presenta en un estado de conservación compatible con la época, con una superficie pictórica que mantiene una notable brillantez cromática a pesar de los signos del tiempo que atestiguan su autenticidad.