Vestigios del Circo Máximo, que fue así llamado por su grandeza porque era mayor que los otros que había en Roma y no fue ordenado como Circo para otra cosa que para celebrar diversas clases de juegos y cacerías. Aún hoy se ven vestigios de todo el sitio donde estaban las gradas para que el pueblo se siente a ver dichos juegos, como demuestra el signo A. En el signo B estaban las cárceles. En el signo C hay vías subterráneas, un obelisco roto que estaba en medio del susodicho circo D, y parte del agua Crabra que sirve hoy en día para regar el jardín que se ve en E y el monte Aventino F el monte Palatino.". Vista tomada de la serie "Vestigios de las Antigüedades de Roma, Tívoli, Pozzuoli y otros lugares", que Sadeler grabó, retomándolas de la serie del francés Stefano Du Pérac, con la técnica del aguafuerte y del buril y en formato reducido sobre papel verjurado coetáneo. La obra consta de 50 láminas publicadas por Marco Sadeler en 1606 en Praga, un centro cultural muy activo, con el mismo título "Vestigios de las Antigüedades de Roma" y las mismas descripciones de Du Pérac en lengua italiana, sin citar al inventor. Grabador de corte de Rodolfo II, Sadeler había realizado viajes a Alemania y a Italia, residiendo en Roma en 1593. En su obra aparecen, sin embargo, también vistas de “… Tívoli, Pozzuoli y otros lugares” que faltan en la de Du Pérac (son trece las láminas nuevas) en las que se acentúa el aspecto naturalista. En perfecto estado de conservación con amplios márgenes, se presenta dentro de un marco de nogal.
Se trata de uno de los repertorios iconográficos más importantes para los apasionados viajeros del Grand Tour.
Período: 1600
Altura: 28,5 (26.5) cm
Anchura: 41.5 (39.5) cm
art. 3996