Elegante y singular escultura en madera de pino cembro, finamente tallada y pintada. El santo está representado atado a un tronco, que también sirve de soporte para la escultura. Está representado de pie, con el pecho descubierto, sobre el que se ven flechas de madera, como en la iconografía tradicional. Esta obra destaca la finura estilística de los detalles, la delicadeza de las tallas y la perfección de las pinturas. Se trata de una escultura de gran gusto y refinamiento, capaz de añadir un toque de clase y antigüedad a cualquier ambiente. Fabricación atribuible a la escuela veneciana de mediados del siglo XVIII.
Medidas: H x A x P 68 x 36 x 18cm