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Retrato de un caballero

Codice: 446329
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Autor: Giacinto Diano
Época: Siglo XVIII
Categoría: Retrato
Expositor
Leonide Gianluca
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Via Castruccio Castracani 30, Sarzana (SP (La Spezia)), Italia
+39 3294508441
http://www.leonidegianluca.com
Retrato de un caballero  Traducido
Descripción:
Retrato de un caballero Óleo sobre lienzo cm103x77 Hombres cuidadosamente afeitados e importunados se dirigen, con distraída distracción, hacia un punto fuera de nuestro foco de observación. El largo cárdigan con dobladillos de tres botones se abre como una cortina de sobre un chaleco muy elegante del mismo color que la borla de la cortina de arriba. Tiene la flor en la mano, mientras apoya el brazo sobre unos libros; la otra mano apoyada en la vida. El chorro luminoso, que llueve desde la izquierda, marca el brillo de los rojos, blancos y tonos plateados, que se refractan en el montante de la mesa y en las costillas de los libros (detalle virtuoso que dice mucho del compromiso de esta comisión). Aparece dentro de un ambiente cortés, caracterizado por una pesada cortina que recae sobre el asiento. ¿Quién es este joven elegante y guapo, sentado en el borde de la silla como si se hubiera acomodado a duras penas y en un instante recuperara su actitud erecta que revela cada recoveco del carácter? No lo sabemos, pero sabemos para quién ha posado. Reaparecido con referencia al círculo de Giuseppe Bonito (1707-1789), este deslumbrante retrato, resuelto en un elegante acuerdo entre el rojo de la chaqueta larga y la plata brillante del vestido sobre la camisa blanca abullonada, es sin discusión la obra maestra del retratista Giacinto Diano; justo después, al menos, la fulgurante individuación del arquitecto Luigi Vanvitelli (1700-1773), conservada en las colecciones del Palacio Real de Caserta y fechada en 1765. Evidentemente se trata, a nivel de estilo, de la misma mano. La derogación no deja dudas residuales sobre la redondez de la atribución al mayor pintor puteolano de la época borbónica y, en definitiva, como sugirió hace más de cuarenta años un paisano como Raffaello Causa, el mayor de los napolitanos del segundo "700. Similares la postura y el ambiente; idéntica, y además muy feliz, la solución de apoyar un brazo sobre los libros en confirmación y legitimación de un estatus ante todo intelectual. En nuestro caso, como atestigua distintamente la costilla, se trata nada menos que de los tres tomos de la Historia Universal (1702) de Christoph Keller (comúnmente conocido con la latinización del apellido en Cellarius), erudito alemán fallecido en Halle en 1707, fundador de las tres categorías historiográficas que todavía adoptamos y usamos también en el ámbito disciplinar histórico-artístico. No necesitaría nada más para cualificar a nuestro retratado, de quien no conocemos la identidad, como un reformador napolitano de la generación de Antonio Genovesi o Giuseppe Palmieri; en cualquier caso, un representante autoritario del Iluminismo meridional en los años maduros del Vanvitelli. Igualmente, no se escapan a una puntualización fisionómica acutísima y que no prevé ningún embellecimiento los rostros de los dos. Giacinto Diano, pues; en una fase madura y, ya, inteligentemente liberado del discipulado con un maestro como Francesco De Mura (1696-1782) en cuyo taller está documentado desde 1752. Ahora, más allá de una comparación que consideramos resolutiva, nos encontramos ante uno de los ejemplares de gran alcance más importantes (se podría decir brillante) de la retratística que, como muchos de nosotros recordarán, forma uno de los capítulos más destacados de la civilización del "700 en Nápoles. Atención: si la redondez sobre Diano y la proximidad al retrato de Vanvitelli trasladan nuestro ejemplar a la segunda mitad del siglo, caracterizado por una suerte de verismo lúcido y esmaltado; si las cosas están así, todo aquí habla la lengua del taller de Francesco Solimena como se había definido durante décadas en los estados preunitarios y, ya, en toda Europa. Los nombres sobre los que conviene insistir para familiarizarnos con la cultura del lienzo son los del propio Solimena (que resiste el esfuerzo hasta 1747); pero, sobre todo, el de su alumno más fiel, autónomo y talentoso: justamente De Mura. Ahora que la pintura pertenece a uno de los dos es de excluir a nivel formal. Nuestro retrato está marcado, repetimos, por un léxico pulcro; de alguna manera clásico (¡o, propiamente, neoclásico!); un léxico que, no solo, quema todo residuo de aquel neoseicentismo aún perceptible en los esfuerzos de los tardíos epígonos de Solimena. Sino que revela, en la historia de Diano y en la misma cultura figurativa local, una apertura hacia hechos nuevos y más modernos; y veremos enseguida a quién aludir. Posición de Diano Entre los bellos retratos borbónicos reemergidos recientemente, la pintura en cuestión permite repensar, desde la más provechosa de las vertientes, la trayectoria de quien, en Nápoles, fue profesor de dibujo en la Academia en 1773 y, de 1779 al 82, en la cátedra de pintura. Ciertamente es significativo que Giacinto Diano hubiera sido maestro y primer inspirador de otro Giacinto: aquel Gigante, que está entre los nombres irrenunciables del canon del siglo XIX italiano, además de entre los maestros de la definición del paisaje moderno. Por otro lado, se puede trazar un perfil de la época borbónica incluso sólo mapeando las obras de Diano conservadas en las principales iglesias napolitanas: de la Pietà dei Turchini a la Trinità dei Pellegrini (ni falta un apéndice abruzzese en el umbral del siglo). Por no hablar, naturalmente, del legado local de Diano en Pozzuoli y en los alrededores. Nuestro cuadro, sin embargo, cava un rastro que merecería ser seguido con sistematicidad. Se notará, de hecho, cómo los primeros impulsos culturales del maestro -de aliento inteligentemente local- se abren al conocimiento de los hechos romanos; y, en especial, de Pompeo Batoni (luqués pero de adopción romana, fallecido octogenario en 1787), probablemente el mayor retratista italiano de la segunda mitad del siglo. La relación de Batoni con el tardío "700 meridional está toda por repensar y no hay duda de que nuestra nueva pintura podrá favorecer a la causa. (Stefano Causa) Bibliografía: Marina Causa Picone, I disegni della Società Napoletana di Storia Patria, Nápoles 1974, pp. 54 y ss. Raffaello Causa (a cura di), Civiltà del "700 a Napoli, catálogo de la muestra, Nápoles 1979, vol. 1, passim. Raffaello Causa, Giacinto Diano nella chiesa di San Raffaele Arcangelo a Pozzuoli, Nápoles 1981 Nicola Spinosa, Pittura napoletana del Settecento, Nápoles 1986, vol. 2, passim. Mario Alberto Pavone, Giacinto Diano, ad vocem, en "Dizionario Biografico degli Italiani", 39, 1991. Stefano Causa, Caravaggio tra le camicie nere. La pittura napoletana dalla mostra dei tre secoli alle grandi esposizioni del Novecento, Nápoles 2013.  Traducido