Refinada placa decorativa de forma ovalada en bronce fundido a la cera perdida. En la placa están representados tres querubines, sentados y seminudos, alrededor de zarcillos de vid. Uno de ellos sostiene además una flauta. Se trata de una placa de gran gusto y refinamiento, capaz de dar un toque de clase y antigüedad a cualquier ambiente. Manufactura toscana de la segunda mitad del siglo XIX.
Medidas: A x L x P 57 x 67 x 1.5cm