Sugerente acuarela de Ludwig Koch, maestro de la pintura ecuestre del área austrohúngara. La obra presenta un caballo alazán en primer plano, retratado con la habitual precisión anatómica y una atención casi documental a la postura y la musculatura. Al fondo, dos caballos emergen del polvo del recinto en comportamiento afiliativo, creando profundidad y atmósfera.
La composición está construida con gran equilibrio: el sujeto principal domina la escena, mientras que el paisaje rural y la cerca de madera sugieren un contexto de establo o entrenamiento. La firma y la fecha aparecen en la parte inferior derecha; en la parte inferior izquierda hay anotaciones manuscritas, probablemente referidas al nombre del caballo o a un registro de cría.
Altura cm 31 anchura cm 41,6