El fascinante cuadro sobre tabla, perteneciente al ámbito de la pintura tardo manierista de Ferrara (1580/1600), nos propone, con un lenguaje dramático y visionario, un raro tema de fuerte impacto escatológico: “La visión del profeta Ezequiel”.
El profeta Ezequiel, envuelto en un manto movido por un viento sobrenatural, eleva su mirada hacia la luz divina mientras profetiza a los huesos secos, los cuales se recomponen, se revisten de carne y espíritu, y resucitan como un ejército. La “multitud de resucitados” en la distancia se representa de forma fabulosa y macabra a la vez, muy representativa del clima espiritual y visionario de la pintura del ámbito de Ferrara de finales del siglo XVI.
cm. 127x89