Tiziano Vecellio (Pieve di Cadore 1490 - Venecia 1576), seguidor de
- Retrato del emperador Julio César (Roma 100 a.C.- 44 a.C.), inscrito arriba C. IVLIVS. CAESAR
- Retrato del emperador Octaviano Augusto (Roma 63 a.C.- 14 a.C.), inscrito arriba OCTAVIANUS II ROM IMP
Siglo XVII
Óleo sobre lienzo, 65 x 50 cm., con marco 81 x 68 cm.
Detalles completos de las obras propuestas: https://www.antichitacastelbarco.it/it/prodotto/tiziano-vecellio-seguace--ritratti-imperatori
El escritor latino Suetonio con su obra 'De vita Caesarum' (y en particular con su traducción al vulgar de 1543, a cargo del literato florentino Paolo del Rosso) inspiró a Tiziano Vecellio, quien, en 1537, pintó para el duque Federico II de Gonzaga los retratos de los once emperadores, adornando las paredes para una pequeña habitación del Palacio Ducal de Mantua, más tarde conocido como el Gabinete de los Césares.
Estas efigies tenían el propósito de sancionar el vínculo entre la nueva época y la clasicidad con sus fastos, así como para celebrar el valor y la sabiduría de los gobernantes, que se percibían, en sus señoríos, como valerosos nuevos emperadores.
Los cuadros de Tiziano pronto se hicieron enormemente populares y muchos mecenas y señores de la época, entre ellos Fernando de Ávalos, marqués de Pescara y gobernador de Milán o Vespasiano Gonzaga, se dirigieron al taller del cremonese Bernardino Campi para encargar su propia versión de la serie.
Puesto que los originales de Tiziano fueron adquiridos por Carlos I de Inglaterra y luego donados por éste al embajador español Alonso De Cárdenas, quien los llevó a Madrid donde fueron destruidos en el incendio del Alcázar en 1734, es por lo tanto sobre todo gracias a las numerosas réplicas de Campi y de sus numerosos seguidores y discípulos, y de otros autores activos entre los siglos XVI y XVII, que las obras originales nos son hoy conocidas.
Nuestro par de obras, que representa los bustos de dos de los emperadores que han escrito la historia del imperio romano, Cayo Julio César (Roma 100 a.C.- 44 a.C.) y Octaviano Augusto (Roma 63 a.C.- 14 a.C.), se inserta por lo tanto en una de estas numerosas sucesivas series de reproducciones, y en particular se abren a las inclinaciones de sus seguidores más directos, en primer lugar a las opciones expresivas de Giovan Battista Trotti detto il Malosso, su discípulo predilecto y aún Andrea Mainardi detto il Chiaveghino y Raffaele Crespi, padre del Cerano.
Los cuadros se encuentran en buenas condiciones de conservación.
Como cada uno de nuestros objetos, la obra se acompaña de un certificado de autenticidad y una ficha descriptiva.