Elegante y único retrato de forma ovalada, al óleo sobre lienzo, en un marco de madera tallada y dorada no contemporáneo a la pintura. El cuadro representa el retrato de una joven perteneciente a la aristocracia napolitana, con un ramo de flores en la mano. El fondo sobre el que destaca la figura es de gran impacto, caracterizado por una cortina en rojo carmín, que confiere gran sofisticación al conjunto. En el centro se encuentra la joven, colocada de tres cuartos, con vestidos y peinados de época, que denotan su clase. El vestido se caracteriza por bordados florales y geométricos con encajes, un broche con piedras preciosas colocado en el centro del vestido y pulseras de perlas que cuelgan de los brazos de la mujer. El rostro de la joven presenta una mirada suave dirigida al espectador, el cabello se caracteriza por rizos negros y está adornado con un broche de perlas, al igual que el collar al cuello, y se vislumbran unos lujosos pendientes. Se trata de un retrato de gran gusto y refinamiento, en el que se aprecia la maestría pictórica en la representación estilística y de los detalles, capaz de dar un toque de elegancia y antigüedad a cualquier ambiente. Se señalan pequeñas lagunas. Fabricación napolitana del período borbónico, alrededor de la segunda mitad del siglo XVIII.
Medidas: Alto x Ancho x Profundidad totales 131 x 97 x 7cm; Alto x Ancho solo obra 115 x 84cm