Circe Escultura Neoclásica Principios de 1800. La figura neoclásica que proponemos es una fascinante representación de la Diosa Circe, realizada a principios de 1800. El tallado de la madera de pino cembro y la técnica de ebanización con detalles dorados añaden valor y refinamiento a esta obra. Circe, en la mitología griega, es conocida por su poder de transformación y encantamiento, y su representación en posición vertical, con los brazos extendidos, las palmas de las manos hacia abajo, en una actitud acogedora, refleja la dualidad de su figura, capaz tanto de amor como de engaño.
El drapeado dorado en las caderas de la divinidad y otros detalles como el calzado dorado y el lazo central que anuda frontalmente el paño en las caderas, demuestran la habilidad del artista para jugar con las texturas y los acabados, creando un contraste elegante y refinado. El cuidado en los detalles del rostro y el uso de ojos de vidrio testimonian una excelente maestría artesanal, típica de la escultura neoclásica italiana.
El original y detallado peinado con el cabello recogido con un agujero en la parte superior, tal vez para alojar un plumaje, los pendientes en los lóbulos de las orejas, la perfecta anatomía del cuerpo musculoso de la diosa, son todos ornamentos que denuncian la voluntad del artista de embellecer la figura de la divinidad. La escultura femenina del siglo XIX se presenta en buenas condiciones de conservación, la base circular es probablemente de época posterior y proviene de una colección privada. Esta obra, típica de la escuela italiana del primer cuarto del siglo XIX, representa no solo una reciente interpretación de las temáticas clásicas, sino también una manufactura de alta calidad que merece ser valorada y conservada.
La configuración iconográfica de la Diosa Circe ha sido, a lo largo de los siglos, representada en diversas formas artísticas, desde la antigüedad clásica hasta el periodo moderno; la escultura en bronce de Sir Edgar Bertram Mackennal de 1893 es un excelente ejemplo de cómo Circe ha sido reinterpretada en el arte moderno, aun manteniendo los elementos iconográficos tradicionales. Mackennal, conocido por sus esculturas elegantes y simbolistas, logra capturar la esencia de la figura de Circe, enfatizando tanto su belleza como su poder encantador.
En general, la representación de Circe ha incluido a menudo elementos como el cáliz, símbolo de sus pociones mágicas, y animales como los cerdos, para recordar sus transformaciones. Estos motivos iconográficos hacen referencia a relatos mitológicos, como los presentes en la Odisea de Homero, en los que Circe juega un papel crucial. La escultura de Mackennal, aun siendo innovadora en su enfoque, se inserta en una larga tradición de representaciones que han tratado de comunicar el doble aspecto de Circe: el seductor y el amenazador.
Altura: 71 cm Anchura: 37 cm Profundidad: 27 cm
Art. A1396