Refinada y antigua pequeña caja de madera tallada y pintada tanto en el exterior como en el interior. La caja tiene forma rectangular con tapa a dos aguas y presenta una pequeña cerradura. La decoración pictórica, presente en todos los lados y caracterizada por motivos geométricos azules y amarillos, le da un toque de elegancia adicional, mientras que en el interior hay una cruz roja con el monograma cristológico. Es un objeto de gran gusto y refinamiento, capaz de dar clase y un toque de antigüedad a cualquier entorno. Fabricación toscana del siglo XVII.
Medidas: H x L x P 31 x 41,5 x 27 cm