La pintura representa a un caballero con una expresión seria y ligeramente pensativa, vestido con un elegante traje negro con botones metálicos y un cuello blanco almidonado. El fondo es sencillo, con una gradación de verde oscuro que realza el rostro sonrosado y la vestimenta sobria, en consonancia con el gusto neoclásico por el retrato burgués.
Período: Neoclásico