Refinado y único candelabro en hierro forjado y forjado a mano. En el pasado, se utilizaba como "candelabro de camino" para los desplazamientos entre las habitaciones de la casa, gracias a su práctica base que servía también de recogedor de cera. El objeto se distingue por un anillo que sostiene y retiene la vela, enriquecido con decoraciones curvas y en espiral que resaltan su elegancia. Se trata de un objeto de gran clase, capaz de conferir un toque antiguo y de refinamiento a la decoración de cualquier ambiente. Fabricación toscana, del período renacentista, alrededor de finales del siglo XVI.
Medidas: Alto x Ancho x Profundidad 19,5 x 10 x 9 cm