Delicada e intensa representación sacra que muestra a la Virgen sosteniendo al Niño Jesús, acompañados por un joven San Juanito con la tradicional cruz pastoral. La Virgen, protagonista de una composición íntima, tranquila y “dulce”, tiene rasgos armoniosos, delicados, casi nacarados. La escena está construida según los modelos iconográficos de la Escuela napolitana tardo-barroca, con una representación “dulce” y pulida de los rostros, drapeados suaves y un uso refinado de los tonos pastel. La pincelada fina de las figuras, que aparecen acariciadas delicadamente por una luz tenue, exalta la ternura del diálogo de nuestra composición.
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cm.48x35 sin marco
cm.63x50,5 con marco