Dimensiones: h: 110; l: 68; prof: 52 [cm]
Este sillón veneciano del siglo XVIII data del pleno período rococó, con estructura en madera tallada ricamente decorada con motivos florales y patas con forma de garra de león. La tapicería con "chinoiseries" presenta escenas orientalizantes, reflejando el gusto exótico y refinado de la época.
Elegante y decorativo, encarna la opulencia de la aristocracia veneciana.
Época
Siglo XVIII, 1750
Material
Madera de nogal tallada
Estilo
Luis XV
Procedencia
Venecia
Tipología de las patas y del pie
Patas delanteras movidas con terminación en garra leonina, elemento distintivo de la producción veneciana de mediados del siglo XVIII.
Estructura y línea del respaldo
Respaldo moldeado con perfil mixtilíneo, típico del gusto veneciano tardo-barroco.
Motivos de la talla
Tallas con motivos de hojas y cartelas rococó realizadas a mano, con excelente profundidad y movimiento.
El sillón veneciano del siglo XVIII: elegancia rococó entre forma y talla
En el corazón del arte decorativo veneciano del siglo XVIII, el sillón no era solo un elemento de mobiliario, sino un verdadero símbolo de prestigio social. Entre los más buscados por los aficionados a las antigüedades, los sillones venecianos del siglo XVIII se distinguen por su línea fluida, riqueza escultural y calidad artesanal.
Características estructurales
Los sillones venecianos del siglo XVIII pertenecen al gusto rococó, que priorizaba las formas movidas, las asimetrías elegantes y la ligereza visual. El respaldo moldeado, a menudo alto y ondulado, acoge el cuerpo con gracia e imponencia. Los reposabrazos curvos, finamente tallados, se funden de forma armoniosa con la estructura del asiento.
Las patas delanteras casi siempre son movidas con rizos o con forma de garra de león, mientras que las traseras son ligeramente arqueadas, pero más sencillas. Las líneas sinuosas están acompañadas por una intensa elaboración de talla con motivos vegetales, cartelas, volutas y conchas, todas realizadas a mano por maestros ebanistas.
Materiales y técnicas
La madera más utilizada era el nogal, apreciado por su resistencia y la capacidad de ofrecer tallas detalladas. A veces también se empleaban maderas más blandas en los modelos destinados al dorado o al lacado, sobre todo en las residencias aristocráticas o en los palacios con vistas al Gran Canal.
La construcción con espiga y mortaja sin tornillos metálicos es típica de la época y permite aún hoy distinguir una estructura original de una copia moderna.
Diferencias con otros estilos regionales
En comparación con la producción lombarda o piamontesa coetánea, los sillones venecianos son más espectaculares y teatrales, con un mayor énfasis en la decoración escultural. La influencia francesa está presente, pero reinterpretada con estilo típicamente veneciano, a menudo en función de las fastuosas arquitecturas barrocas locales.