Dimensiones: 19 x 23 cm
Esta pequeña bandeja lacada sobre fondo azul claro fue realizada en Venecia en el siglo XVIII. Más precisamente alrededor de 1750, en pleno período Luis XV.
Presenta una figura perfilada en todo su contorno con motivos de racimos floridos dibujados en el borde.
En el centro encontramos la figura de una casa de campo pintada con plantas y pájaros, encerrados dentro de un marco rocalla pintado de azul.
A simple vista y a contraluz es posible notar la presencia de su craquelado. Su densa trama es un índice adicional de la originalidad del siglo XVIII.
Se encuentran similares publicados en manuales de las lacas venecianas.
Época
Siglo XVIII, 1750
Estilo
Luis XV
Material
Madera lacada
Procedencia
Venecia
La laca veneciana:
La laca imprimió indeleblemente la epopeya artística del siglo XVIII veneciano hasta convertirse en un símbolo deslumbrante y casi unívoco. Gracias a la sorprendente fertilidad inventiva y extraordinaria habilidad ejecutiva de los "depentori" (pintores), encontró una feliz aplicación en una variedad prácticamente ilimitada de objetos de lujo, pero también de uso cotidiano.
Cabe destacar que en este objeto la aplicación de las imágenes y los decoros se realiza mediante pintura directa, sin el uso de los llamados "cartine" (papel calco), es decir, finas capas de papel ya pintadas y luego pegadas sobre la base de madera pintada. Esta última práctica estaba en uso especialmente en Bassano (Vicenza), un pueblo véneto artísticamente floreciente, y entre otras cosas, la ciudad natal de grandes artistas como Jacopo da Bassano (1510-1592). Esta última técnica es el conocido y famoso "arte povera".
Luis XV (1710 - 1774)
Pocos soberanos como Luis XV (1710 - 1774) encarnaron con tanta fuerza el espíritu de una época. Ascendió al trono a tan solo 5 años en 1715; tras la impresionante serie de lutos que caracterizó los últimos años del reinado de Luis XIV, su gobierno fue saludado como el inicio de una nueva época dorada tras el largo crepúsculo del Rey Sol. Los primeros años del reinado del joven príncipe constituyen un punto de inflexión, no solo en la historia política de Francia, sino también en la social y, sobre todo, artística. El precipitado abandono de Versalles por parte de la corte, querido por el regente Felipe de Orléans, devolvió París al centro de las modas y de la comisión aristocrática. Un nuevo enfoque, más privado y aristocrático, de las élites del país marcó el nacimiento de un nuevo estilo decorativo que se identificaría con la Regencia. En pocos años se codificaría lo que se define como Luis XV o, más genéricamente, rococó. El nombre deriva del uso, como elemento ornamental, de elementos tomados de la naturaleza, como las rocas. Otras, sin embargo, son las características que identifican el nuevo gusto: una notable asimetría de las formas, que pronto se corregirá en la llamada rocalla simetrizada, un uso elegante y ligero de las líneas curvas acompañado de cromatismos a menudo delicados y de magníficas doraduras, la predilección por muebles pequeños y confortables. Los interiores de la época, tal como los vemos en pinturas y grabados, resultan, por tanto, supremamente elegantes y sofisticados, pero al mismo tiempo confortables y acogedores. Verdadera traducción en madera y tejidos de esa "dulzura de vivir" que debía caracterizar una de las épocas más fascinantes de la historia del traje europeo, incluso cuando las curvas de la rocalla -el rey ya es anciano- ceden ante la gélida elegancia del nuevo gusto griego.