Este icono ruso del siglo XIX, procedente de Moscú y realizado en temple al huevo sobre tabla, representa a los tres grandes Doctores de la Iglesia: San Basilio el Grande, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo. Mide 35,5 x 31 cm y presenta un fondo dorado típico de la iconografía moscovita decimonónica.
Los tres santos se representan frontalmente, en posición hierática, vistiendo ricos paramentos episcopales finamente decorados, signo de su dignidad teológica y espiritual. Cada uno sostiene un Evangelio, símbolo de su misión de predicadores y defensores de la doctrina cristiana. Las expresiones serenas y concentradas transmiten un sentido de autoridad espiritual y profunda sabiduría.
En la parte superior del icono, en el centro, se representa a Cristo bendiciendo en gloria, sentado sobre una nube celestial. Esta presencia divina subraya el papel privilegiado de los tres santos como auténticos intérpretes de la Palabra de Dios y mediadores entre el cielo y la tierra. El oro del fondo y de los nimbo confiere a la obra una luz simbólica que resalta el carácter sagrado de la escena.
Desde el punto de vista estilístico, el icono se distingue por la claridad de la composición, la riqueza cromática y la precisión de los detalles, elementos que reflejan la tradición de la escuela iconográfica moscovita del siglo XIX. Las tonalidades cálidas del rojo, verde y oro crean un equilibrio visual armonioso que guía la mirada del observador hacia el centro espiritual de la obra.