El cuadro representa una escena de género popular, típica del siglo XVII flamenco e italiano, y se atribuye al pintor flamenco Jan Miel. En primer plano se ve a una madre sentada, con la cabeza cubierta por un velo blanco, que sostiene en brazos a un niño de cabello claro. Junto a ellos hay un hombre con sombrero y ropa rústica, ocupado con un asno. En la parte inferior izquierda aparece un perrito que observa la escena, añadiendo un toque vivaz y doméstico. La ambientación es rural o campesina, con colores terrosos y una luz cálida que sugiere el final de la tarde.
Estas características son muy coherentes con la actividad de Jan Miel durante el período romano, cuando realizaba escenas de vida popular con un tono vivaz y una observación realista. Jan Miel fue un pintor flamenco nacido en Amberes alrededor de 1599. Trasladado a Italia, pasó gran parte de su vida en Roma, donde entró en contacto con el grupo de los Bamboccianti, artistas nórdicos activos en la ciudad que representaban con gran realismo la vida cotidiana de campesinos, vagabundos, mercados y tabernas. En Roma colaboró con artistas como Andrea Sacchi y Guido Reni. Sus obras iniciales son vivaces, concurridas y narrativas, muy detalladas en las figuras humildes y los animales. Más tarde, su estilo se volvió más elegante e influenciado por el clasicismo romano. Hacia el final de su vida, trabajó en la corte de los Saboya en Turín, donde también se dedicó a frescos y sujetos mitológicos, pero sin abandonar del todo las escenas populares.
Dimensiones: con marco 50 x 44 cm, espesor 5 cm, sin marco 32 x 26 cm
Precio: 2600 euros