MARCANTONIO RIZZI
(Piacenza, 1648 – 1723)
Par de naturalezas muertas
Óleo sobre lienzo, cm 57x72
El extraordinario brillo de los acordes cromáticos, vivaz y variopinto, aparece a primera vista como el elemento primario de este par de naturalezas muertas, enfáticamente decorativas y ornamentales; nuestro pintor tiende de hecho a desarrollar representaciones bastante tradicionales de frutos y, a veces, de flores, en dirección a una suntuosidad casi “sensualmente” barroca, riquísima en sugestiones plásticas y colorísticas.
La singular volumetría de los frutos en primer plano, agrupados en composición pero más a menudo casi “aislados”, está también finalizada a dirigir el ojo hacia el segundo plano, literalmente dominado por imponentes, monumentales racimos de uva; nótese además la originalidad de la idea de colocar, en el primer lienzo, una suerte de pérgola de vid, así como la añadidura, en el segundo lienzo, de un corolario de flores, definidos por la soltura cromática, absolutamente típica de nuestro maestro en este ámbito.
La corpulencia matérica del color, exaltada por los efectos de luz, acentúa la dimensión táctil de los elementos vegetales, en la superficie como en el realce plástico, particularmente llamativo en el pasaje virtuosístico constituido por la definición de elementos “giba” en los elementos singulares.