Francesco Trevisani
(Capodistria, 1656 - Roma, 1746)
Santa María Egipcíaca, circa 1710
Óleo sobre lienzo,
99 x 72 cm
"El lienzo representa a Santa María Egipcíaca en su ermita en el desierto mientras contempla con pasión mística la imagen del Crucifijo. La santa se apoya en una roca plana, sobre la que ha colocado el libro sagrado, los tres panes y el cráneo, los instrumentos que la ayudan en sus meditaciones diarias. La figura de la joven aún no está marcada por los rigores de la vida ascética y muestra plenamente esa gracia sensual que la había inducido a caer en el pecado. El artista entonces se detiene en describir su hermoso rostro sufriente surcado por las lágrimas, los largos cabellos oscuros y la preciosa vestidura azul, que sin embargo deja entrever el terrible cilicio que le ciñe los flancos.
La fisionomía de la protagonista y las características cromáticas y compositivas de la pintura llevan a atribuir con certeza la obra a Francesco Trevisani. La propuesta atributiva encuentra confirmación en la significativa comparación con una versión parcialmente variada del mismo tema, pintada por el artista de Capodistria en 1708 para el obispo Johann Philipp Franz von Schönborn y ahora conservada en el castillo de Weissenstein en Pommersfelden (Di Federico 1977, cat. 40, pp. 49-50, fig. 32). Trevisani realiza las dos obras en Roma, fusionando magistralmente los resultados de su primera formación colorista veneciana, en el taller de Antonio Zanchi y de Giuseppe Heintz, y las sucesivas experiencias maduradas en la capital pontificia, en contacto con los círculos intelectuales más avanzados de aquellos años."
- Galleria Giamblanco