Rusia, siglo XIX
Icono de la Virgen con el Niño y comitente
Temple sobre tabla, cm 52 x 40
El icono, del griego eikon, imagen, presenta la narración de algunos episodios de la vida de la Virgen y de Jesús, constituyendo un tratado de teología a colores.
La particularidad de los iconos se evidencia ya desde la preparación del soporte sobre el que se pinta. La misma tabla de madera es un símbolo de la cruz, mientras que la tela es símbolo del mandylion, es decir, el velo de la Verónica, o la Sábana Santa; el yeso que se extiende sobre la tela, el levkas es símbolo de la piedra. Los iconos se pintaban sobre tablas de madera, generalmente de tilo, alerce o abeto. En el lado interno de la tablilla generalmente se realizaba una excavación, llamada "arcón" o "arca", de modo que se dejaba un marco en relieve en los bordes. El icono no es una interpretación personal sino un rito con precisos cánones a respetar; al contrario de los cuadros, de los que a menudo se conoce el nombre del autor, el icono debe permanecer anónimo. La teología consideraba los iconos obras de Dios mismo, realizadas a través de las manos del iconógrafo.
En el icono en cuestión encontramos una representación recurrente de la Virgen con el Niño, en este caso enriquecida por la figura del comitente/donante que es indicado por la mano de Cristo.