La miniatura representa una escena ambientada en un interior elegante, típico del siglo XVIII. Un caballero con cabello empolvado, vestido con un abrigo rojo y medias blancas, está arrodillado junto a una mujer, probablemente una doncella, sentada en una silla ricamente decorada. La mujer lleva un vestido celeste con detalles blancos y un tocado típico de la época. El fondo presenta detalles refinados, como cortinas rosas, espejos y decoraciones doradas, que sugieren una atmósfera íntima y aristocrática. La escena parece capturar un momento de cortejo galante, característico de la pintura rococó, con un tono ligero y romántico. El marco ebanizado le da un toque adicional de refinamiento a la obra.
El marco mide 13x12
La pintura tiene un diámetro de 6 cm