Se trata de un fragmento de escultura que representa a un león alado, esculpido en piedra de Verona, probablemente del año 1500. El león, símbolo de fuerza y realeza, presenta una fisonomía poderosa, con una melena esculpida cuidadosamente alrededor de la cara. Las alas, que se extienden lateralmente de forma simétrica, indican una conexión con iconografías simbólicas del Renacimiento, donde los leones alados a menudo representaban la potencia y el dominio. En la parte inferior se observan decoraciones florales en relieve y una base adornada con motivos geométricos y curvilíneos. El tiempo ha dejado marcas de desgaste en la superficie, evidenciando algunas erosiones, pero la escultura aún mantiene su solemnidad y detalle artístico. Ancho 40, altura 38, profundidad 50.