Siglo XIX, Escuela italiana.
Dante y el alma de Justiniano, Canto VII del Paraíso.
Pastel sobre papel sobre tela, cm 58 x 36
Con marco, cm 68 x 46
«Osanna, sanctus Deus sabaòth,
superillustrans claritate tua
felices ignes horum malacòth!».
Así, volviéndose a su nota,
fui visto cantando esa sustancia,
sobre la cual doble luz se añade;
y ella y las otras movieron a su danza,
y casi velocísimas chispas
se me velan de súbita distancia»
Con estas tercetos se abre el séptimo canto del Paraíso de Dante, en el cual el principal encuentro está cristalizado en el presente pastel sobre papel realizado en la segunda mitad del siglo XIX.
En el cielo de Mercurio, donde se encuentran los espíritus que obraron el bien por deseo de gloria, Dante encuentra el alma de Justiniano, aquí representada por encima del poeta. La pintura representa el final del discurso de Justiniano, cuando todas esas almas se alejan al sonido de las cítaras angélicas y del Osann, Sanctis Deo. Es la tarde del miércoles 13 de abril (para otros el 30 de marzo) de 1300.
La Divina Comedia ha inspirado desde su inicio la ferviente imaginación de los más grandes artistas de la historia, los cuales se han deleitado en la realización gráfica de imágenes de acompañamiento al célebre poema dantesco, obteniendo resultados de ensueño capaces de restituir al lector la experiencia dramática y al mismo tiempo etérea, del camino del Sumo Poeta en el más allá. La práctica de traducir en imágenes visuales la Comedia hunde sus raíces en el siglo XIV, contemporáneamente a la primera difusión del poema mismo (el más antiguo manuscrito ilustrado datado hasta nosotros es de hecho el Trivulziano de 1337-1338) y, atravesando casi ininterrumpidamente los siglos, continúa incesante aún hoy en día siendo objeto de reelaboraciones gráficas. Un solo elemento se presenta inmutado desde los anónimos miniadores del siglo XIV, pasando por Botticelli hasta el moderno Rauschenberg: aquel del “viaje” de Dante, espiritual y físico a la vez, que simboliza el recorrido de cada hombre.
Al final de su discurso, Justiniano entona un canto en el que ensalza a Dios, señor de los ejércitos, que ilumina los espíritus de este Cielo; el beato gira al ritmo de su mismo canto, resplandeciendo doblemente e imitado por los otros espíritus que, brillando velocísimos, se alejan y se sustraen a la mirada de Dante.
Dante es atormentado por una duda que no osa revelar a Beatriz; se exhorta repetidamente a hacerlo pero por la reverencia que lo domina no se decide a hablar. Beatriz ha intuido la pregunta del poeta, o sea, cómo puede haber sido justa la punición (destrucción de Jerusalén) de un acto justo (la pasión y muerte del redentor), del canto precedente, y empieza a explicar prometiendo que disolverá cada duda.
El objeto está en buen estado de conservación.
Con Ars Antiqua es posible aplazar todos los importes hasta un máximo de € 7.500 a TASA CERO, para un total de 15 CUOTAS.
Ej. Tot. € 4.500 = Cuota mensual € 300 por 15 meses.
Ej. Tot. € 3.600 = Cuota mensual € 720 por 5 meses.
Para importes superiores a € 7.500 o para una mayor dilación en el tiempo (más de 15 cuotas), podemos proporcionar un pago personalizado.
Contáctanos directamente para tener el mejor presupuesto.
DIRECTA TV
– DOMINGO 19.00 – 23.00 Dig.terr. 126 + 809 SKY
- JUEVES' 21.00 - 24.00 Dig.terr. 134 + 809 SKY
– En streaming en nuestro sitio www.arsantiquasrl.com y en nuestros sociales Facebook y Youtube
Todas las obras propuestas por Ars Antiqua son vendidas acompañadas de certificado de autenticidad a norma de ley y una ficha de profundización cuidadosa.
Es posible ver directamente las obras en la galería showroom de Milán, en via Pisacane 55 y 57.
Organizamos personalmente transportes y entregas de las obras, tanto para Italia como para el extranjero.