Creo que esta alfombra data de finales del siglo XIX, pero siempre prefiero ser prudente.
Aún conserva su gradación de colores original, donde el marrón predomina en el campo. Personalmente, adoro los "abrash", esos matices de color tan particulares, y comparto la opinión de algunos estudiosos de que el tejedor los quería para dar más profundidad a la alfombra. En cualquier caso, normalmente se cree que el color preparado no era suficiente para teñir toda la lana, por lo que se usó otro. No debemos olvidar que estas alfombras eran tejidas por nómadas que vivían entre las montañas.
Mide cm. 250 x 105.