La inmovilidad de la pose no impide que la florida dama exprese el espíritu vivaz, sobrio y señorial de la clase social a la que pertenece.
Es una clase milanesa activa y acomodada que nos llega a través de los retratos de Mauro Conconi, Eliseo Sala, Giuseppe Molteni, Hayez, etc., en una galería de nobles terratenientes y sólidos burgueses que nos muestra la alta sociedad del Milán pre-Resurgimiento.
Mauro Conconi fue uno de los artistas milaneses más apreciados de su época, tanto como retratista, como por las innumerables obras religiosas e históricas que realizó en los palacios más importantes de la ciudad y de Lombardía.
El cuadro está firmado y fechado en 1851.
Óleo sobre tela ovalado de cm. 98,5 x 74, en perfectas condiciones de conservación.