El Crucifijo de madera tiene una postura erguida y sobrenatural. El busto sólido insinúa su divinidad. Las formas del cuerpo están delicadamente elaboradas, sin exageraciones. Cristo irradia una gran serenidad. Especialmente cuidada la cabeza del Crucifijo, con rasgos finos y una cabellera muy refinada.
Manos y pies restaurados.
Medidas: 80 x 87 cm