Óleo sobre lienzo de la primera mitad del siglo XVIII, realizado como pala de altar.
Es la presentación, sobre suaves nubes, por parte de ángeles del Obispo comitente a la Virgen con el Niño Jesús, en presencia, en la parte más alta del cielo, de un Dios imperioso que señala al propio comitente. En la parte superior izquierda, una hueste de putti y ángeles sostiene un cortinaje de terciopelo rojo cardenalicio. En la parte inferior del cuadro se encuentran las tres Virtudes Teologales en su clásica representación iconográfica.
Las dimensiones del lienzo son 77x104 cm, el marco en pan de oro es coetáneo.