Descripción:
Tapiz de cuero plateado, dorado y repujado, pintado.
Manufactura de los Países Bajos 1740-1770
Este panel de cuero holandés formaba originalmente parte de un revestimiento mural decorativo. Realizado a mediados del siglo XVIII, encarna plenamente el estilo Rococó a través de sus elaborados motivos de volutas y las sinuosas formas florales conocidas como rocallas. La composición es extraordinariamente rica y decorativa, con una profusión de flores —incluido el tulipán— y frutos como ciruelas, cerezas y uvas. Todos los elementos están pintados con colores opulentes y vibrantes, que van desde tonos de verde, azul y rojo hasta grises y marrones más delicados.
Para crear un efecto de textura y tridimensionalidad, el cuero se repujaba mediante la presión de una matriz metálica calentada con el diseño de las rocallas. Las volutas ornamentales se doraban posteriormente con una laca amarillenta aplicada sobre una base plateada, simulando así el aspecto del oro. Flores, frutos y follaje se pintaban a mano con refinados efectos de veteado y claroscuro, que realzaban su naturalismo y profundidad.
Se conocen solo unos pocos ejemplos de este motivo decorativo, conservados en el Deutsches Ledermuseum, el Municipal Museum of Zwolle, una colección privada en Bélgica y el Victoria and Albert Museum, el museo de la piel Vic (Barcelona).
Época: siglo XVIII, 1740–1770
Dimensiones: 0 × 0 cm
Manufactura: Países Bajos
Procedencia: Colección privada