Taller de Jan Thomas van Kessel (Amberes, 1677-1741), Escena de taberna con fumadores
Descripción:
Taller de Jan Thomas van Kessel (Amberes, 1677-1741)
Escena de taberna con fumadores
Óleo sobre tabla, 30 x 20 cm
Con marco, 36 x 26 cm
El pintor flamenco Jan Thomas van Kessel, nacido en Amberes en 1677, fue conocido principalmente por sus escenas de género, sus fiestas campestres y la representación de ambientes de taberna agitados, en los que campesinos ebrios a menudo entran en conflicto o se entregan festivamente y sin reparos a los placeres terrenales. Nacido en el seno de una familia de artistas, la de los Van Kessel, emparentada por lazos matrimoniales con los célebres Brueghel, aprendió los rudimentos de la pintura de su padre Thomas. Su formación continuó junto al pintor de bodegones Ykens; precisamente como su alumno, Van Kessel aparece inscrito en el Gremio de San Lucas de Amberes en 1692. Tras la muerte del estimado maestro Ykens, Van Kessel continuó su actividad de forma independiente, uniéndose a su querido primo Ferdinand, quien trabajaba por encargo del poderoso Guillermo III de Orange, para inaugurar su floreciente taller, donde se formaron varios personajes de nivel de la generación siguiente.
Aunque el aprendizaje del pintor se realizó con Ykens, es Teniers quien influye de manera decisiva en su actividad artística. Del célebre flamenco se retoman tanto los temas como el extremo detallismo que caracteriza la representación de las escenas de género.
La pintura de género siempre ha sido considerada, en comparación con la pintura de historia y la sacra, un género menor. Sin embargo, las escenas de la vida cotidiana son un documento histórico preciosísimo que nos permite comprender plenamente los hábitos de las personas de todas las clases sociales en un determinado período histórico. Entre las escenas de género más a menudo representadas en el panorama pictórico de Flandes del siglo XVII se encuentran las de las tabernas, lugar de encuentro y ocio de la burguesía mercantil, así como de las clases populares. Suele ser la burguesía la que solicita este tipo de pinturas, a menudo caracterizadas por el pequeño formato de los cuadros. Son imágenes que narran la cotidianidad de las tabernas en su aspecto más genuino.
En esta pintura de pequeñas dimensiones, realizada en el ámbito del frecuentado taller de van Kessel, tres parroquianos de una posada están sentados a una mesa fumando en pipa: la atmósfera de la taberna es humeante; se trata de una toma de distancia respecto a los modos del ideal maestro Teniers; al canon detallista propio de la tradición flamenca se sustituye una pincelada suelta y rápida, perfectamente capaz de captar las atmósferas del entorno. Otro detalle de la pintura que difiere respecto a la actividad de Teniers es la representación de las barricas, de forma más robusta y cuadrada.