Escuela Veneta, segunda mitad del siglo XVI, Tobías y Sara conducidos a Nínive por el Arcángel Azarías
Descripción:
Escuela Veneta, segunda mitad del siglo XVI
Tobías y Sara conducidos a Nínive por el Arcángel Azarías
Óleo sobre lienzo, 48 x 56 cm – Con marco, 58 x 72 cm
Este lienzo, realizado con una cromática preciosa y un trazo hábil, puede relacionarse con la producción veneciana de la segunda mitad del siglo XVI. El tema de la pintura probablemente esté extraído de la Biblia. El episodio en cuestión se refiere a la historia de Sara, hija de Ragüel, que era víctima de un demonio enamorado, Asmodeo, quien cada vez que ella se casaba mataba a su marido en la noche de bodas. Ella ruega a Dios que la salve de las calumnias de la gente. Las súplicas hacen que Dios envíe a Tobías de Nínive a Ecbátana, donde reside Sara, para que se case con ella. Tobías emprende su viaje junto a Azarías, un arcángel, quien se presenta bajo las apariencias de un viajero experimentado. Es él quien aconseja a Tobías que extraiga la hiel, el hígado y el corazón de un pez, pescado a orillas de un río donde los dos habían encontrado descanso del largo viaje, y que lo guarde en una bolsa. Cuando Sara y Tobías se encuentran, comprenden que su encuentro es fruto de la voluntad de Dios. El padre Ragüel bendice a los dos cónyuges e invita a los siervos a preparar la alcoba nupcial, pero también a cavar una fosa por precaución. Tobías, sin embargo, siguiendo el consejo del Ángel, antes de unirse a la esposa, quema en un brasero la hiel, el hígado y el corazón del pez. El mal olor que emana del brasero aleja al demonio Asmodeo, que no volverá más. Los jóvenes esposos, al día siguiente, parten hacia Nínive cargados de animales, siervos y otras riquezas donadas por Ragüel, todavía acompañados por Azarías, quien revela ser el Arcángel Rafael una vez llegados a Nínive y después de haber aconsejado a Tobías que esparza la hiel sobre los ojos del padre de Tobías, quien recupera la vista.
La escena pintada muestra a Tobías y Sara, recién casados, acompañados a Nínive por el Ángel, quien es representado de manera original de espaldas, volviéndose hacia atrás, con los índices de ambas manos apuntando para indicar el camino a los cónyuges, quienes se miran enamorados. El grupo principal está acompañado por animales, un siervo y vajillas (de memoria veneciana y en particular bassanesca), es decir, los regalos dados a los cónyuges por Ragüel. Las figuras humanas se representan a medio busto y el pintor renuncia a la profundidad de la perspectiva, colocando en un nivel superior el grupo de los cónyuges y el ángel y en el inferior el pastor/siervo con los animales. Al fondo se vislumbra el curso de un río que evoca el lugar de donde Tobías pesca el pez del que extrae los elementos que lo salvarán del demonio.
La historia representada es bastante rara en la historia del arte, que mayoritariamente presenta otros episodios de Tobías, como Tobías y el Ángel, Tobías pescando el pez o el matrimonio de Tobías y Sara.
El objeto está en buen estado de conservación