Refinada y única escultura en bronce fundido a cera perdida, montada sobre una base de mármol verde, tallada y moldurada, no coetánea de la escultura. La cabeza, que retoma estilismos y representaciones clásicas, representa un sátiro con la mirada ligeramente hacia arriba y una expresión gozosa. De esta escultura se puede apreciar la habilidad del artista en la detallada representación del rostro y del cabello, así como de las características clásicas de las orejas puntiagudas. Se trata de una obra de gran gusto y refinamiento, capaz de conferir un toque de elegancia y de lo antiguo a cualquier ambiente. Manufactura florentina de finales del siglo XVI.
Medidas: Al x An x Pr 35 x 19 x 21 cm